♦ MICROMENTARIO 1 | § Brevelituras | 2018 ♦

♦ SAROYAN: MICRO-MINIMALISTA / JM ♦

Eran los tiempos de la Guerra Fría, el hippie-ismo, los gateos beatniks, cuando Aram Saroyan publicó ese extraño librito titulado Pages (1969).


Era un poemario de escasas 46 páginas con escasas líneas o versos poéticos: cada página tenía en su centro un verso breve. Era, según el autor, una ‘antología de poemas escritos entre 1967 y 1969’. La respuesta al librito fue diversa: ¿tomadura de pelo? ¿Descubrimiento de algo interesante? ¿Farsa? ¿Acto performativo? ¿Nueva poética contra el diarréico fluir de la conciencia?


Un ejemplo, Saroyan escribió:


aaple


en el centro de una de las páginas en blanco. ¿Cómo leer esto? ¿Error intencional? ¿Neologismo? ¿Dadaísmo? ¿mariguanada simple?


Ya en 1965, a la edad de 22 años, Saroyan había logrado el reconocimiento de la National Endowment for the Arts por su brevísmo poema:


Lighght


Esto desató una controversia en el pequeño mundo de los poemistas que gustaban del tremendo Fluir de la Conciencia (el río ‘barroco’ de habla inglesa)


En 1965 era genial ser micro-minimalista. El neoyorquino Saroyan lo supo, lo vivió. Maravilloso ¿no?


Así que ahora (2018), vuelvo a leer Pages. Es una alegría, cada página es un tributo a la perceverencia minimalista. Alimenta el deseo de ser un Balzac Monterrosino. Leer por ejemplo ese brevísimo poema titulado ‘Two Senteces’:


‘I'm trying to write a poem’.

‘The broom is in the corner’.


En 12 palabras, el dilema: ¿Limpiar la casa? ¿Escribir un poema? Saroyan, tan lejano al Haikú y tan cercano al poema cortito, ese de preocupaciones prácticas, sin el misticismo japonés que podría servir sólo de modelo paródico en el mejor de los casos.


Anoto otro poemín titulado ‘Old Poem’, que puede leerse como la poética de Saroyan:


I make another room smaller

in this one -there- is all I want.

Carry over to it the ashtray.


En él habla de un espacio dentro de otro espacio: el cenicero (perspectiva sinecdótica) y su lugar: el cuarto pequeñito (la página donde debe estar la palabra breve) y voilà: tal es el micro mundo Saroyan.


Saroyan no inicia la estética del hiper-laconismo o letrismo (neologismo + verso de una sola palabra), pero es el más dedicado a ella; él mismo se define como un ‘poeta minimalista’. Yo le agregaría el prefijo ‘micro-‘, para entenderlo en la tradición nuestra. La estética de Saroyan recuerda al haikú, al poema cacofónico-dadá, al imagism de papá Pound. Su afán nano-textualista es (para mí) lo memorable de toda su obra, tiene poemas extensos (claro), pero de ello otros ya se ocupan. Por lo pronto, anoto:


Saroyan: tus sueños, minisiestas.


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♦ MICROMENTARIO 2 | § Brevelituras | 2018 ♦

♦ J. CHARLTON: FRASES CITABLES / JM GARCIA ♦

En los años 80, James Charlton definió su vocación, se descubrió como un buen coleccionista de Frases: The Writer’s Quotation Book, The Executive’s Quotation Book, The Military Quotation Book. Son libros planeados por áreas de interés.


James Charlton: Citólogo perseverante y práctico. Exitoso mercader de Citas Citables.


Las antologías de Citas son polifonías monocordes, pues las Citas son [a] ultra breves y con ello pierden la consecución de un estilo idiosincrático; y [b] son microtextos recontextualizados en bloques temáticos. Son enlatados si no los reúne un cierto sentido estético.


Sólo el ingenio de cada frase, el ‘remate’ o final sorpresivo salva la Cita y salva al nuevo contexto. Y esa es precisamente la riqueza de una colección de Citas.


Un libro de Citas puede llegar a ser una extraordinaria colección de tesoros o una abrumadora selección de tedios.


El libro de James Charlton, The Writer’s Quotation Book (1991) no escapa a su naturaleza polifónica-monocorde. Hay que ser gambusino de gambusinos, y leer todo el libro en busca de pepitas de oro, perlas filosóficas, esos momentos poéticos o golpes de ingenio.


Sé que cada lector tiene sus propios intereses y expectativas emocionales, y que el lector puede modificar su actitud en y por la lectura misma. Sé además que el acto de la lectura es un acto performativo, impredecible emocionalmente hablando. Pese a ello, van algunos ejemplos de Frases que más me llamaron la atención.


Gene Fowler anotó: ‘Escribir es fácil: basta sentarse y mirar el papel en blanco hasta que nuestra frente comience a sudar sangre’


Fowler ironista: ¿De veras figurín de pipa y libro bajo el brazo, quieres ser autor? Pues comienza por sentarte a escribir.


Jules Renard escribió: ‘En la literatura uno debe exhibir siempre su talento a gentes que no lo tienen.’ 


O la frustración de no encontrar el lector ideal, el doppelgänger cómplice literario.


Samuel Johnson: ‘Tu manuscrito es bueno y es original. Pero, lo bueno no es original, y lo original no es bueno.’

Esta Frase es la definición del máximo ataque sarcástico a otro escritor. Es también el ejercicio del lenguaje encrático que refleja el temor de la amenaza ajena.


Evoco otros autores citables: Lionel Trilling y sus ironías hacia los ‘maduros’ que plagian ideas. Remy de Gourmont contra los que montan escenarios para mostrarse como escritores felices (o mitómanos con tendencias a la cachondez exhibicionista). Robert Frost que se preocupa por el porcentaje de lectores que lo odian por razones equivocadas. Paul Murray Kendall que ha descubierto que detrás de toda biografía hay una intención autobiográfica. Don Marquis que nos recuerda que publicar un poemario es como arrojar un pétalo al Gran Cañón de Arizona y esperar un gran eco.


Esas son las voces que ahora recuerdo: pétalos que al caer, en mí, hace muchos años, hicieron eco.


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♦ MICROMENTARIO 3 | § Brevelituras | 2018 ♦

URREA: MICRO-MINIMALISTA / JM GARCÍA

The Tijuana Book of Dead (2015) de Luis Alberto Urrea, es un poemario diverso: narraciones poéticas, poesías en prosa, micro-poesías que son parodias de haikús. Lo importante es dejar la huella de la anécdota sin imágenes preciosistas. Sólo cuenta cómo Alberto cuenta.


Leyendo The Tijuana Book of Dead llegamos a entender que el mundo es el añico de una viñeta, la descripción somera de un evento que existió sólo para ser materia prima del ingenio de un autor.


The Tijuana Book of Dead no es sólo un título, alude a ese eterno Día de los Muertos del imaginario pop-fílmico norteamericano (‘esos mexicanos na-damás pensando en la santa muerte’).


Luis Alberto Urrea también incluye poemas breves que él llama ‘Flashpoems’. De ellos y otros ‘micros’ hablaré en este Micromentario.


El  Flashpoem (herencia beatniks) sirve para condensar en una nuez el proyecto turístico-medio-zen de Urrea. El poeta medita y viaja, millas y millas de impresiones deslavadas o colapsadas en el poemita. Todo cabe en una nuez literaria sabiéndola laconizar. Y que el suroeste gringo sirva para mostrar que el proverbio es omnisciente.


¿Ejemplos de los ‘Flashpoems? Veamos. Cuando el poeta de mirada edípica mira una imagen que lo remite a su pasado teteril, escribe:


If I remain still,

I can taste

her breast.

So strange

her texture

creams my

tongue.


Urrea también le rinde homenaje a la herencia minimalista inglesa con el poemín des-consonantizado ‘raindrops’ (a la manera George Sweden: ‘mssng’ = ‘missing’):


‘r/n/d/r/p/s’


Y escribe ‘Sutras’. En realidad, de ‘sutras’ sólo es el nombre, son frases marginales (marginalia) de su novela The Hummingbird’s Daughter:


Teresita’s nice

wakes up on certain mornings

floating in the air.


Luis Alberto Urrea incluye una serie de poemas breves que él bautizó como ‘Chicago Haikus’. En ellos incluye imágenes cotidianas, frases de anuncios comerciales, propaganda pseudoteológica cristiana, y frases escuchadas en las calles de Chicago.

Dos ejemplos:


Pigeon on the ice

Picking at yellow vomit

Of homeless soldier.


En tres líneas Urrea nos ofrece un evento sociológico: la condición de los vets de guerra, homeless que sotienen cartones anunciando un american way of life mega jodido.


Un segundo ‘Chicago Hiku’, fue tomado (palabra por palabra) de un anuncio panorámico:


Do you know Jesus?

If you were to die tonight

Would you go to Heaven?


Qué ganas de responderle a cada una de esas agigantadas frasecillas que su ingenio es de sobra pueril. Urrea (buen minimalista) le deja el trabajo al buen lector. Por mi parte, yo anotaría: Al morir/ espero/ no entrar/ al Paraíso/ que tú/ has imaginado:/ en materia/ de delirios,/ prefiero/ los míos.


Urrea también incluye poemas de versos de una, de dos, de tres palabras; por ejemplo, en su texto titulado ‘Asshole’, desarrolla tal recurso minimalista. Al más puro estilo Aram Soyoran.


Urrea, profe que  viajar no deja de leer a su Kerouac (gran filósofo de bolsillo), estridencia de un turismo de primera clase literaria.


The Tijuana Book of Dead: pura nostalgia letrada.


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♦ MICROMENTARIO 4 | § Brevelituras | 2018 ♦

JUVERA: MICROCURRENCIAS / JM GARCIA

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El libro #fugando con juego (2012) es una colección de microtextos de Luis Fernando Castillo Malo Juvera (Piolo Juvera).


María del Pilar Montes de Oca Sicilia dice en su prólogo que es una obra en la que predomina el humor literario, a la manera Ramón Gómez de la Serna, Efraín Huerta, Adolfo Bioy Casares y Enrique Jardiel Poncela. Bien.


El libro reúne dos años de twitteos (2010-2012) que según el autor, son: calambures, retruécanos, poemínimos y alburemas. #fugando (en realidad) es un divertimento, parte de la idea de que el microtexto puede continuar siendo light, inofensivo, democráticamente divertido. PJ se aleja del aforismo filosófico y se lanza en búsqueda de la frase efectista: el chiste. Se aleja de la máxima y prefiere la elemental (y democrática) carcajada.


La vida es una serie de contradicciones ingratas, hay que buscar el lado risible a la vida.


Son casi 200 páginas de frases que no quieren ser 'aristocráticas'. Frases hechas para que todo mundo tenga acceso a la risa que produce la brevedad + el ingenio pop. 


Anoto 10 frases que bien pueden dibujarnos el maquillaje de una sonrisa :)


‣ Te invita a salir porque lo que desea es entrar.

‣ A veces te toca enfrentar la soledad a ti solo.

‣ Obvio no vendería mi cuerpo. Rentarlo es otra cosa.

‣ El elote se desgranó a sí mismo en un acto de puro mazorquismo.

‣ Envidio la constancia de los árboles que, incluso convertidos en papel, siguen dando hojas.

‣ La mermelada - Lamerme helada - Lamerme el hada.

‣ Los sueños, cuando dejas de perseguirlos, se convierten en pesadillas. Y te persiguen a ti.

‣ No es lo mismo la saliva de estornudo que la de un beso. La importancia del contexto.

‣ No es por dárselos a desear - No es por dar celos a desear - No es por dar celosa a desear.

‣ Gente que asume fracasos ajenos como triunfos propios. Y viceversa.


Piolo Juvera apuesta al ingenio semántico, la alusión metafórica, el esto por aquello que te imaginas. Es el humor popular reducido a unas cuantas bien seleccionadas palabras, puestas en un orden que nos lleva a la sorpresa del cliché del albur mexicano.


El riesgo es obvio: el humor literario (como la estética del erotismo) no satisface a todos, y es porque el humor literario nos define: dime de qué te ríes y te diré cuál es tu horizonte de expectativas literarias. Ah, ¿te sigues riendo de aquellos chistes del abuelo? ¿Te sigues carcajeando de la enciclopedia de Chaf y Queli reducida a unas cuantas líneas que de la risa no pasan (o no deben pasar, según el dictum del prólogo)?


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♦ MICROMENTARIO 5 | § Brevelituras | 2018 ♦

NEILA: PENSARES / JM GARCIA

Este Micromentario fue pulicado en la revista de literatura Norbania (España) N. 7 Junio, 2017.


Manuel Neila, teórico, antólogo, editor e historiador del aforismo contemporáneo. Y también: hacedor del neo-aforismo español. Su libro Pensamientos desmandados (2015) es por ello un hito del género lacónico, del aforismo que une reflexión y emoción en frases certeras, agudas, agnitivas. 


Pensamientos desmandados. Son esas frases que emergen espontáneamente y luego pasan por el filtro del reordenamiento sintáctico, el buen gusto, y el sentido del mensaje que se busca, y después, esas mismas frases se van ajustando a una división temática bien pensada, para que el contenido llegue al lector y él (o ella) entienda así, el sentido de la gran unidad y sus partes: el libro de aforismos es uno, claro, pero cada aforismo es también una parte completa (que tiene valor en sí mismo) y da plusvalor recursivo: su todo.


Neila anota en un breve prólogo las ideas que animan su pensamiento y su práctica del aforismo.

Enumero algunas de esas ideas:

Pensamientos desmandados no es una colección de restos de un discurso perdido.

‣ No son anotaciones destinadas a la creación de una obra futura.

‣ Son micro textos pensados como entidades literarias autónomas.


En su acertado elogio de aforismo, Neila señala: La actitud aforística tiene su manera diferente de ver la vida. Aunque algunos rechacen el aforismo por creerlo sólo un juego del ingenio retórico. En realidad, el aforismo es el discurso fragmentario ahora tan necesario para resistir a una sociedad estructuralmente en crisis. El aforismo es reflejo y resistencia ante la Fractura Vital y social de nuestros días. En todo caso, el aforismo sirve para replantearse de otra manera las preguntas obsesivas: ¿Qué somos capaces de ver y de decir? ¿Qué relaciones mantenemos con la vida y con el lenguaje? ¿Qué tipos de enfrentamientos con el poder?


Neila agrega que su Pensamientos desmandados son combinaciones híbridas, están entre ‘el aforismo y la poesía’.


Agrego: yo he leído este libro como una colección de ensayos hiperbreves, reflexiones aplicables a circunstancias omnipresentes, es decir, micro ensayos que aluden o señalan las grietas de la gran cultura occidental que se resquebraja. 


Pasemos ahora a citar cinco ejemplos de la aforística de Manuel Neila.


Aforismo 1: ‘En los lugares revisitados de la infancia, volvemos a encontrarnos con los que pudimos ser y no fuimos.’


Una vertiente de la nostalgia nos obliga a mirar lo pasado para modificarlo. El ‘qué si…’ (‘what if…’) del sendero que pudimos caminar y no lo recorrimos. La nostalgia es así: inventario de deseos no satisfechos, recuerdos vicariamente imaginados.


Aforismo 2: ‘Solamente a fuerza de arte, es decir, de inteligencia y trabajo, se consigue la naturalidad alada y cantora.’


O para reciclar una frase conocida: escribir naturalmente puede llevar(se) toda una vida. Sólo con perseverancia logramos la mímesis de una ‘escritura fresca’, ‘espontánea’.


Aforismo 3: Convivo con dos extraños, sin posibilidad alguna de entendimiento: uno se refugia en la esperanza; y el otro, en el recuerdo.’


La alegoría del bifronte Jano aparece cuando el hombre se sitúa en el punto liminal entre el futuro y el pasado. Así, el presente es sólo un momento saturado de angustias y nostalgias. Es el sujeto que vive entre dos inasibles.


Aforismo 4: ‘Se aficionó a pensar a la contra de lo que piensan los demás… Y llevaba razón, sobre todo, cuando lo hacía en contra de sí mismo.’


No estoy seguro si un aforismo es una paradoja, como lo propuso Umberto Eco. Ocurre, sin embargo, que hay aforismos paradójicos, como éste, donde un personaje logra afirmarse en la negación de la negación de sí mismo.


Aforismo 5: ‘Los narcisistas carecen de amor propio; todo su aprecio es para la imagen velada de sí mismos que les devuelve el espejo.’


Narciso no está enamorado de sí mismo; está enamorado de la imagen que observa en el espejo. El aforista aplica, con acierto, la idea del ‘yo soy otro’ para explicarnos el misterio de Narciso. 


Manuel Neila nos brinda con Pensamientos desmandados, sus reflexiones en pleno ‘estado incandescente’, como dijera, con razón, Cristóbal Sierra.


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♦ MICROMENTARIO 6 | § Brevelituras | 2018 ♦

UMBERTO ECO: EL AFORISMO / JM GARCIA

Umberto Eco, erudito. Viejo patriarca y juez de la literatura. Yo admiré en mi juventud su novela maximalista El nombre de la rosa, sufrí sus libros sobre la semiótica, y disfruté y sigo disfrutando las colecciones de ensayos breves publicados en lengua inglesa, como On Literature (2002). Eco escribió ahí uno de los primeros textos que leí sobre el aforismo. Es el que a continuación brevemente comento.


Para Eco, el aforismo no tiene una definición precisa. En la antigua Grecia, ‘aforismo’ era igual a ‘oblación’. Luego pasó a significar ‘frase concisa’ y después a ‘máxima breve’: ‘a brief maxim expressing a norm of existente or a philosophical conclusión.’

Para Eco ‘máxima’ es ‘aforismo’, ‘aforismo’ es ‘máxima’. La única diferencia: el aforismo es más breve, la máxima puede ser un pensamiento (pensée).


Alex Falzon, uno de los editores de los aforismos de Oscar Wilde, escribió que el aforismo es: ‘a maxim where what counts is not only the brevity of its form but also the wit of its content.’ Falzon se refiere al aforismo estético (así lo llamaré para distinguirlo de otro tipo de aforismos).


Aforismo estético: brevedad + ingenio.


Muchos confunden el ingenio con la verdad, dice Eco. Pero son diferentes entre sí: el ingenio es un recurso literario; la verdad, es una búsqueda filosófica. Eco agrega que la verdad en el aforismo estético es subjetiva: es siempre una opinion.

Aforismo estético: brevedad + ingenio + opinion.


Eco señala que no todos los aforistas buscan escribir con ingenio hay los que pone en jaque las opiniones prevalecientes: ‘they aim to go more profoundly into a matter on which current opinión seems supeficial, and has to be corrected.’


Estos son los aforistas que utilizan la paradoja.

Eco divide en dos tipos a la paradoja:


‣ La que contradice el pensamiento-cliché al dar una opinión inesperada (parà ten doxan: a un lado o más allá de la opinión dominante).


‣ Y la paradoja de la autocontradicción. Esta última muy utilizada en la enseñanza de Lógica: ‘Prohibido prohibir’; ‘Yo sólo sé que nada sé’, etcetera.


Para Umberto Eco la paradoja que contradice el pensarmiento-cliché, es la más interesante.

Eco habla entonces de un Aforismo-filosófico siguiendo esta fórmula:


Brevedad + paradoja + verdad profunda y subversiva.


Ylo contrasta con el Aforismo estético:


Brevedad + ingenio + opinión del aforista que en realidad es un pensamiento-cliché estéticamente trabajado.


El aforismo estético, dice Eco, es una máxima donde hay una idea reconocida como verdad, adozada con ingenio.


Mientras que el aforismo filosófico es una máxima de aparente contradicción que, luego de reflexionar en ella, se entenderá como una verdad profunda propuesta por un autor.


En opinión de Eco, escribir aforismos estéticos es fácil (los proverbios son aforismos); en cambio, escribir aforismos filosóficos (paradojas) no lo es.


Para el aforista estético, la verdad es una agudeza; para el aforista filósofo la verdad es una reflexión profunda.


(Anoto una duda ¿Cómo le llamaría Eco a una ‘agudeza filosófica’?)


Para distinguir los dos tipos de aforismos Eco propone un ejemplo extremo: el ‘transposable aphorism’ o aforismo trastocable o ‘reversible’ (en la versión en español se le llama ‘aforismo concroide’ o chancro).


Son aforismos estéticos que sólo buscan el ingenio, no la verdad a contracorriente, sentencia Eco.

Por ejemplo, un aforismo trastocable (de Stanislaw Lec) es:

‘Pensar antes de reflexionar.’

Se trastocaría así:

‘Reflexionar antes de pensar.’


Concluye Eco: en este tipo de aforismos no hay necesidad de una ‘verdad’, fuera del ingenio manifiesto.


El aforismo filosófico (paradógico), indica Eco, jamás se puede trastocar, tal es la gran diferencia, en cuanto el formato, entre el aforismo filosófico y el estético.


En realidad, lo que Eco hace es dar ejemplos de quiasmos (aforismos bimembres donde la segunda frase invierte el sentido de la primera frase), y los usa como evidencias para distinguir al aforismo filosófico del estético.


El argumento de Eco pierde validez si logramos encontrar en la abundante literatura filosófica ejemplos de quiasmos filosóficos.


La parte medular del ensayo de Eco es la crítica a la aforística de Oscar Wilde. Eco llama a la producción de Wilde: ‘brillantes banalidades’ (concroides), frases entresacadas de sus obras de teatro (Wilde no escribió libros de aforismos, pero le dio gran fama a este género Literario).


Para Eco, los aforismos de Wilde no buscan ser socialmente útiles, no critican una moralidad, sólo buscan belleza y estilo elegante. Buscan la aprobación de la opinión pública, no la contradicen.


El ensayo de Eco sirve para repensar la utilidad social del aforismo y de sus caracteristicas estéticas y filosóficas.


Por mi parte, yo no encuentro una separación tajante (artificiosa) entre la paradoja y el aforismo: simplemente hay aforismos donde se utiliza la paradoja, como hay aforismos donde se usa la ironía o el sarcasmo. El efecto social de un aforismo y su subversionalidad dependen sólo del contexto y de sus lectores.


Ahora, cito (por el gusto de volver a leerlas) cinco máximas publicadas en el ensayo comentado.


‣ Pitigrilli: ‘Fragments: a fortunate excuse for writers who cannot put a whole book together.’


Los aforistas que escriben libros de unidad con significación completa, libros que se pueden leer como totalidades en sí. Y así ser publicadas, se distinguen de los que escriben fragmentos o piezas semánticamente no secuenciales. El fragmento es una estética que Pitigrilli subestima y de la cual se mofa.


‣ Stanislaw Lec: ‘Even in his silence there were grammatical mistakes.’


Sarcasmo dedicado a ciertos incultos. Este aforista no hace más que afirma el cliché del aforista-aristócrata de la literatura (aristócrata en el sentido de ‘lo mejor’) que se mofa de los no-educados y los mediocres.


‣ S. Lec: ‘I dreamed of reality: what a relief to wake up!’


Despertar de una realidad de pesadilla y volver a la pesadilla de la realidad cotidiana. Maravilloso aforismo irónico.


‣ O. Wilde: ‘When people agree with me I always feel that I must be in the wrong.’


Expresión de una actitud aristócrata. Wilde, abuelo del hipster norteamericano.


‣ O. Wilde: ‘Every great man has his disciples, and it is always Judas who writes the biography.’


Amarga verdad que viven los que han creado escuelas, ‘ismos’ y grupos de culto. El mejor discípulo es aquel que traiciona.


Extraordinario ensayo de Eco sobre la tipología del aforismo, herramienta útil para iniciar el debate sobre la naturaleza de la frase filosófico/ literario.


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♦ MICROMENTARIO 7 | § Brevelituras | 2018 ♦

WANNER: MINIMALISMO RUSO / JM GARCIA

A. Wanner, en su Russian Minimalism, From the Prose Poem to the Anti-Story (2003) parte de una lectura nuclear (de lo mínimo a lo máximo) para afirmar lo siguiente: ‘Under conditions of extreme brevity, prose can became poetry.’


No le está negando propiedades poéticas a la escritura extensa (o maximalista). Sólo propone que una frase breve (no dice de cuántas palabras) puede ser leída como poema.

Hiram Barrios (antólogo de máximas mexicanas), por su parte, notó este fenómeno, pero en dirección opuesta: un poema breve: de entre 8 a 30 palabras (cf. Lapidario, 2014) puede ser leído como aforismo.


La brevedad, según estos dos expertos, ayuda a reducir la separación teórica entre prosa y poesía.

Hiram Barrios habla del aforismo en verso y Wanner de Prose Poem y de Anti-Story.


Uno de los dos tiene que tener razón. O ambos están en lo correcto, en este caso, hablaríamos del microtexto como una expresión ambigua, es decir, liminal.


Wanner dice: ‘What is at stake is the perception of the text by the reader’.


Al leer a Wanner, las preguntas se van sumando: El lector habituado a prosas extensas (novelas) ¿cómo leerá por primera vez un libro liminal-minimalista? O un lector profesional que está ante un microtexto liminal ¿debe sólo analizarlo como tal?


Yo he encontrado aforismos en antologías de poemas en prosa, y lo mismo he visto en antologías de haikús posmodernos. ¿Son lecturas equivocadas de los antólogos?


Suele ocurrir que en tales muestrarios no hay una justificación teórica del antólogo. Y con ello, siguiendo las ideas de Wanner, el lector neófito no aprende a distinguir géneros, menos a entender que está ante microtextos donde los géneros han sido mezclados y requieren una lectura ad hoc.


Wanner tiene una solución práctica: ‘A prose text becomes a prose poem in the same manner as a pile of bricks becomes a minimalist sculpture –by being labeled as such’.


Al leer el micro poema en prosa, el lector debe tener en cuenta que ‘As Michael Riffaterre said, the prose poem ‘has the distinction of being the literary genre with an oxymoron for a name.’

Un breve poema en prosa (o un aforismo en verso), debe leerse como la integración de dos visiones opuestas de una poética: la conceptual y la metafórica, esto, en un formato que la tradicional división de géneros acusaría como desviación literaria: poemas en prosa, aforismos en versos.


El lector debe nulificar separaciones y descartar ideas académicas caducas. Debe poner en duda las prescripciones tradicionales de ‘esto no es un poema’, ‘un aforismo no se escribe así’ (o no se lee así).


Podemos entender que el ‘concepto’ y la ‘metáfora’ pueden ser visiones y estrategias complementarias.


Leer textos liminales son constructos (poéticas) a partir de oposiciones en mutuo apoyo: ir de la fisión a la fusión literaria.


En Small Words Small Words. Minimalism in Contemporary French Literature (1999), Warren Motte señala, por su parte, que los minimalistas han desarrollado un género paradógico, que utiliza ‘a careful process of destillation and concentration [of words]’, pero al mismo tiempo ellos esperan: to achive an amplification of effect.’.


Un laconismo que lleva a la amplificación de una idea: al efecto en el lector ante una página en blanco donde está una frase breve y contundente.


En el formato minimalista, la idea (o la alusión) se expande en el pensamiento como las ondas en un remanso del agua (que sirva la imagen para fijar la idea).


Motte, cita a otro autor (Carl André) para definir el minimalismo: es el arte que: ‘excludes the unnecessary’, el arte cuyo efecto es amplificar lo esencial: el minimalismo es un proceso de construcción de una visión del mundo en sus particularidades. Prefiere el uso de la metonima a la metáfora. La parte amplificada que le da más valor al todo.


Atando las ideas de Wanner y Motte: al leer un micropoema en prosa o un aforismo en verso, podemos pensar en los atributos del género liminal, en él se unen formatos ‘opuestos’: prosa y poesía (o, verso), y se unen estrategias literarias disyuntivas: conceptualizaciones y alusiones. Y también, al leer este tipo de microliminales, se debe (tal es la propuestas de Motte) apreciar el efecto de amplitud (precisión estética y filosófica) en contraste con textos maximalistas (extensos) de (paradógicamente) escaso efecto de amplitud.


No por breve el poema en prosa es intenso, profundo, sobrecargado, como una estrofa barroca.



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♦ MICROMENTARIO 8 | § Brevelituras | 2018 ♦

MICRO-POESIA DE ANDALUCIA / JM GARCIA

Los antólogos (Raúl Bañuelos, José Brú, Dante Medina y Ramsés Figuroa) dicen, en un breve prólogo, que la Feria Internacional del libro en Guadalajara (2006) fue el marco para presentar este libro de 700 páginas.


Recorrieron las ocho provincias de Andalucía para entrevistar poetas y reunir los textos de los ‘muy publicados y los casi inéditos’ y el producto final fue Poesía viva de Andalucía (2006).

Yo recibí de manos de mi amigo Dante Medina, por allá en Sevilla, este volumen, que leí, como debe leerse la poesía: en estado de asombro.


Es una colección de 287 poetas.


En mi investigación de la micropoesía española, este libro fue un verdadero arcón de tesoros. Encontré, por ejemplo, que trece son los poetas que se han dedicado a trabajar el haikú y el poema hiperbreve.


Y así, he conocido en Poesía viva de Andalucía:

‣ A los poetas que dieron a publicar sólo micropoemas: Francisco Basallote Muñoz, Ferrán Fernández, Carmen Camacho, Belén Nuñez, Francisco Onieva Ramírez, Pedro Sáenz, Pedro del Pozo.

‣ A los poetas que dieron a publicar poemas breves y poemas extensos: Antonio Orihuela, José María Gómez Valero, José Antonio Padilla.

‣ Y los poetas que dieron a publicar sólo un poema y fue un texto micro: Luis Gámez, Ignacio Gago, Guillermo López Lacomba.


De los 50+ hallazgos literarios, cito ahora sólo siete hiperbreves para este micromentario:


‣ ANTONIO ORIHUELA

Después de dos semanas,

al verme,

mi padre me da dos nueces.

Así habla conmigo.


Autobiografía en un ‘flashpoem’. Anécdota alegórica: una figura paterna pobre de emociones y palabras (las nueces), ante un hijo consciente de ello, y de su propia riqueza en materia de emociones y expresiones precisas.


‣ BELÉN NÚÑEZ

Lo que quise decirte

-y me faltaron las palabras-

es que anoche besé a un delfín

que nadaba ahí en tus ojos.


El ingenio reviste al amor con palabras que declaran no saber en su momento las palabras de la seducción precisa. Ingenio que declara (¿simula?) navegar en imágenes de lo cursi-enamorado.


‣ CARMEN CAMACHO

Mi padre me ha contado que en Mauritania

se juntan

Desierto y Selva.

En Mauritania y en otras mujeres 

por el estilo.


Poema microanecdótico. Comentario de una palabra ambigua cifrada en un secreto (descubierto desde siempre): El padre y su Mauritania-prostituta. Flashpoem autobiográfico: un rencor de años comprimido (como el diamante) en unos versos perfectamente construidos.


‣ FERRÁN FERNÁNDEZ

‘Balance’

De aquél amor indestructible

ya sólo quedan estos versos inmortales

que ahora doy al fuego.


Las ironías del amor ‘eterno’. El almor que duró sólo un golpe de años y nos ha dejado fotos, malas construcciones de memorias, efímeras palabras tejidas en elegías tan eternas como los sentimientos (simples vuelos del deseo). Y el poeta, en su ironía dramática, resuelto a quemar las naves de una emoción, el poema de un sentimiento.


‣ ISAAC PÁEZ CATALÁN

‘Mientras’

Mientras en el café de aquella esquina

feroces discutían mis amigos

acerca de política y otros temas,

yo luchaba con una servilleta

para que fuera avión y planeara.


Es la suma de actitudes en un micropoema alegórico. Es la semblanza de una generación dividida entre el ocio y la pasión por causas nobles (sin mención de compromisos prácticos).


‣ LUIS GÁMEZ

Anuncio del invierno

dos hojas en otoño

cayendo lentamente.’


Haiku. Imagen de un ciclo que termina. Postal de otoño. Sobrecarga emocional de lo que fue: el caer de las hojas como un momento liminal, pasaje de los actos a la melancolía por lo vivido.


‣ PEDRO DEL POZO

En la calle la temperatura

no siempre es la adecuada.

En tus ojos

sí.


Micropiropo. Palabras al servicio de la seducción que no se sabe cursi o es (tal vez) irónica cursilería. Piropo: moda que se llevó el viento del sarcasmo feminista. Pieza de tierna ingenuidad o ingenio irónico, según se quiera. No es el poeta, somos nosotros los que enfrentamos viejas actitudes. El piropo:


Última pieza de resistencia, resistencia ¿a qué?


Poesía viva de Andalucía: mi encuentro con una diversidad poética, asamblea de alta inspiración. Es injusto que sólo hable de la micropoesía contenida en ese libro, lo sé. Es el riesgo. Pero…


El poema breve, como un fetiche, está en todas partes, en cada poemario de verso extenso. Ahí, como la minucia que resume y condensa las experiencias vividas en el poemario mismo. Odas brevísimas a lo que han sido o pudo ser. Recuerdos entreverados en el extenso paisaje de una veintena de palabras bien puestas en unos cuantos versos. El placer de antologar una antología: mi lectura.


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♦ MICROMENTARIO 9 | § Brevelituras | 2018 ♦

F. MENÉNDEZ: POETA DE LA BREVEDAD / JM GARCÍA

Los sueños de las sombras (España, 2016): un libro de aforismos, poemas breves y micro-citas. El autor es Fernando Menéndez. Gran poeta de la brevedad y la concisión. 


Dice Carlos Vera que Menéndez ha logrado la destreza del ‘perfecto equilibrio entre pensamiento y sensibilidad’. Es decir, ha logrado mantener sus microtexos en ese delicado equilibrio entre el concepto y la metáfora, entre el argumento y el ritmo lírico. 


Vera señala que en la obra de Menéndez coexisten ‘diversos registros’ de lectura. Tiene razón. En mi lectura veo un entramado armónico de poemas, aforismos y citas.


Los poemas son odas a los pensadores antiguos. Los aforismos se convierten en coros (voces aforísticas polifónicas) que se van transformando en diálogos o comentarios (epicrisis) de las voces citadas (Esquilo, Sófocles, Eurípides, Píndaro).


F. Menéndez incluye secciones de citas fragmentadas antiguos papiros con temas filosófico-poéticos. 


Estamos ante una obra, dice Vera, que ‘trasciende y amalgama géneros’. De acuerdo, amalgama y también estructura un orden de voces que vienen del pasado, y que el aforista comenta y al comentar crea sus propios listados aforísticos en su presente contínuo. 


En sus citas-comentarios están el pasado y el presente: el pasado remoto, cuando las definiciones de género literario eran cosa del futuro; el presente posmoderno: cuando las definiciones de género literario, son cosa del pasado inmediato. 


En Los sueños de las sombras, hay citas que son hallazgos extraordinarios, por ejemplo el fragmento del Papiro de Tebas que dice: ‘Llega el otoño y se mudan los nidos a otro sueños.’ Texto que tiene la alusión del hiaku posmo y de la reflexión mística occidental.


El aforismario que armó Menéndez puede leerse como una colección de unidades temáticas o, como piezas aforísticas destacables, subrayables, memorables.


Doy una brevísima muestra de estilo Menéndez, esperando que disfruten (como yo) de este talento lapidario. Junto con las citas me he atrevido a escribir breves comentarios a manera de epicrisis.


‣ ‘Cada uno con su brizna de tiempo.’


No sólo los espacios separan a las personas; también lo hace el tiempo y sus fracciones compartimentadas.


‣ ‘La mentira sutil de vivir hablando en aforismos.’


Una manía que pareciera de iniciados, pero la practicamos todos, si aceptamos que el lenguaje está estructurado de citas autoritarias y paremias anónimas.


‣  ‘Los aforismos son tu otra memoria.’


¿Cómo recordamos a los autores que nos gustan? Por sus frases. Esas frases que permanecen el almacen genético de nuestra memoria. Saber es sólo recordar, dicen los filósofos griegos. 


‣ ‘No hay día que no viajemos al interior de la mentira.’


Entiendo la ambigüedad de la frase: es nuestra o ajena la mentira que a diario expresamos o escuchamos. La mentira como ‘deshonestidad civil’ que podría ofender a cada momento a todo mundo.


‣ ‘Un bello aforismo desemboca en lo impensable.’ 


De acuerdo, cada aforismos, bien leído, es un sendero por el que podremos divagar sin más meta que el camino, y que además, al final nos espera una imponderable sorpresa. 


El libro de Mendéndez es una necesidad de crear un orden temático, una estructura firme que encare las críticas cliché: un libro de aforismos es caótico, es sólo una amalgama de breves ideas, etc. La necesidad hacel el mérito: los aforismarios de Menéndez son un todo que revitaliza cada una de sus partes. Bien.


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♦ MICROMENTARIO 10 | § Brevelituras | 2018 ♦

A. REYES: BREVISTA / JM GARCÍA

Alfonso Reyes escribió seis libros de microtextos, algunos de ellos están en sus obras completas, otros, quedaron inéditos. Alicia Reyes se ha encargado de ir publicando lo que quedó fuera de imprenta, así en el año 2012, publica una nueva edición de Anecdotario (1968).


Anecdotario reúne dos libros: Anecdotario y Briznas (II). El primero es una colección de micro-reseñas, frases sueltas, y por supuesto, anécdotas graciosas. Alicia Reyes las llama ‘chilindrinas’. (La palabra ‘chilindrina’ tiene mil usos en México, tal vez ella se refiera a la tostada o empanada con piezas de carne, vegetales y aderezo al gusto: de todo un poco.)


El segundo libro, Briznas, es una colección de las ‘notas’, aforismos y pensamientos que Reyes había comenzado a coleccionar y a publicar en revistas y periódicos mexicanos desde 1959.


Junto a sus obras maximalista, eruditas, Alfonso Reyes fue reuniendo obras miminalistas donde combinaba la erudición (¿cómo desprenderse de ella?) y las experiencias cotidianas, por ejemplo, algún pasaje de un libro leído o ‘escaneado’, algún encuentro fortuito con un escritor importante, alguna reflexión mañanera.


Su brevelitura está a la altura del libros collage a la manera Monterroso (cf. La letra e).


Ficha: los libros con microtextos de Reyes son: Las burlas veras (que tiene excelentes fábulas), La estrategia del Gaucho Aquiles (chistes y ‘chilindrinas’), Árbol de pólvora, A campo traviesa y Briznas I (1959). Textos reunidos en el tomo XXIII de sus obras completas.


Presento ahora cinco ‘pizcas’ de las ‘chilindrinas’ de este gran autor mexicano (los subtítulos en corchetes son míos, lo mismo la división temática]:


‣  ‘La marihuana de Valle-Inclán’ (1958)

-La marihuana –me decía don Ramón- me ahorra el trabajo de regresar a mi casa cuando salgo del café a las tres de la madrugada, porque simplemente ordeno; ‘Que se eche a andar la calle y que mi casa venga por mí’, y mi casa se me va acercando como un barco.’


‣  [‘Riesgo’] (1959)

Como le decía yo a Torres Bodet:

-Eso de la campaña alfabética tiene un grave inconveniente: el que aprende a leer quiere escribir.


‣  [‘Paciencia’] (1955)

La paciencia es más fácil de lo que parece, una vez que se descubre su nombre secreto, sólo accesible a los iniciados: indiferencia.’ (70)


‣  [‘Extrema bondad’] (1959)

‘Era tan bueno, tan bueno que nunca pudo escribir bien.’


‣  [‘Caballo o perro’] (1959)

Hay hombres que no saben arrepentirse ni confesar un error: dejarían de existir en ese mismo instante. Los comparo con los caballos, pues éstos –a diferencia de los perros, que comen yerba y se curan- no pueden nunca vomitar, y cuando algo se les descompone adentro, se mueren.


Falta que ahora alguien reuna todos los microtextos de reyes en un solo libro. Libro dividido por géneros: anécdotas, fábulas, epicrisis o chrías, chistes, aforismos, poemas hiperbres y micro-diálogos, etc.


Sin duda ese libro conquistaría a los lectores asíduos a la literatura hiperbreve. Por lo pronto, hay que releer Anecdotario.


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♦ MICROMENTARIO 11 | § Brevelituras | 2018 ♦

HIRAM BARRIOS: LAPIDARIO // JM GARCÍA

Hiram Barrios es el primer antólogo del aforismo mexicano. Con Antología del aforismos mexicano (1864-2014) se convierte en el especialista más destacado del género paremial aforístico.


El libro Lapidario se divide en tres partes: la primera consta de dos secciones explicativas: la teoría y la historia del aforismo. La segunda es la antología, con cien aforistas seleccionados, y la tercera parte es una extensa y rica bibliografía sobre el aforismo.


Como una tarea de divulgación, doy en este apartado un resumen de las propuestas teóricas de HB sobre su tema. Veamos el contexto:


‣ Al aforismo lo estudia la lingüística como parte de la paremiología (que estudia el refrán). Pero el aforismo se separa del ‘consenso popular’ para convertirse en mensaje de autor: en máxima (‘maximum in minimo contineri divinum est’).


‣ Históricamente la forma concisa del aforismo servirá para encapsular el saber (Hipócrates), la antigua filosofía (Séneca), la vida social (Marco Aurelio), el gobierno (Guicciardini), la moral (La Rochefoucauld, Lichtenberg, Chamfort, Joubert), la filosofía moderna (Nietzsche), y la literatura breve (Kraus, Papini, Gómez de la Serna, Lec, Porchia, Ciroan, Bosquet, etcétera).


‣ El aforismo ha pasado de la práctica minoritaria al uso popular (Twitter y sus derivados). Estamos ante un renacimiento de este género breve, estudiado por Guilia Cantarutti, Irma Mungía Z., Gilda Roche R., y Werner Helmich.


HB anota un conjunto de características del aforismo contemporáneo:


‣ No hay una definición del aforismo aceptada por todos.


‣ Colinda o se funde con otros géneros.


‣ Al igual que el ensayo, el aforismo es un género híbrido. (H. B. cita a Zaid: ‘No hay ensayo más breve que un aforismo.’).


‣ El aforismo se vale de diversos formatos: el diálogo, el manifiesto, el chiste, etcétera. Pero los trasciende.


‣ Se vale, también, de diversas estrategias: la brevedad extrema, la visión personal (generalmente transgresora), la independencia textual (se puede leer como un todo) y es una estructura prosística (aunque no siempre pues admite formatos como el verso o aforismo poético).


‣ El aforismo se utiliza la estrategia de la definición (de un objeto, una persona o situación), pero es una definición inesperada, sorprendente.


‣ El aforista utiliza el ‘wellerisms’, es decir, el aforista hace una cita de alguien para luego comentar o criticar: cita y réplica aforística de la cita.


Breve desviación reflexiva: es posible, como señalan los críticos, que el aforismo se comporta a veces como un ‘ensayo’ pues medio argumenta, pero no da evidencias de sus conclusiones y generaliza para ‘simular una verdad’, o una aprobación consensuada. Utiliza adverbios como ‘todo, nadie, nunca o siempre’ para afirmarse en sus jucios.


Por ello, se ha leído al aforismo como un género ‘aristocrático’, que no discute: sentencia. Los antiaforistas concluyen que el aforista ‘se cree más inteligente y sabio que sus lectores’.


Para otros, el aforismo es ‘filosofía portátil’ (G. Almansi). Así, Ferrater Mora propone dos tipos de aforismo: el aforismo filosófico que pretende una verdad, y el aforismo literario que busca las palabras certeras (una estética).


Volviendo a Hiram Barrios compara el aforismo con la llamada microficción (estudiada por autores como L. Zavala): ambos géneros son breves, concisos y procuran el efecto sorpresivo. Pero en el aforismo hay ausencia de acción, y se emplean verbos en el presente.


Aunque a veces, la microficción de 20 palabras se parece al aforismo (que oscila entre 8 y 30 palabras, según el mismo HB).


¿El aforismo puede ser ficción? Sí, pues el escritor utiliza una ‘voz’ aforística, similar a la ‘voz poética’ que ficcionaliza un poema. Esa voz habla de experiencias vitales que el aforista real pudo no haber vivido. Así, se permite un tono confesional (falso) y hasta auto-biográfico. En realidad, el aforismo es un artificio, una ‘cosa fingida’.


El relación con la poesía, el aforismo puede llegar a tener un formato ‘liminal’ (A. Montandon); así, existen los ‘aforismos en verso’ o los ‘aforismos transgénicos (Raúl Aceves).


Aunque no pasa desapercibido que el aforista suele atacar a la poesía como un género de cierta caducidad, es sabido que tiene que usar los recursos de la poesía para criticarla (dixit HB).

El aforismo es un género ‘liminal’ (esto es: híbrido, ambiguo) como el ensayo, y tiene algo de microficción y algo de poema, esto obliga a los aforistas a nombrar sus microtextos de las más diversas maneras: breverías, microensayos, ‘afuerismos’ y un lago etcétera.


Por otra parte, el aforista no busca educar ‘no en el sentido tradicional’. El aforista es subversivo, irreverente, utiliza la parodia contra los valores dominantes, ‘sabotea la moraleja’, mediante la parodia y el humor (Irma Munguía, Gilda Rocha), y sabotea las instituciones (la familia, el matrimonio, etcétera).


Otra característica del practicante del aforismo, según HB, es un género de ‘hombres maduros’. Viejos, pues.


Por último, Hiram Barrios concluye que el aforismo es ‘un género escurridizo’ con una gran gama ‘de fusiones’, o como dice F.G. Burgos: ‘cada aforismo crea su propio sistema de pensamiento’.

Y así termina la primera sección de la antología.


En la segunda sección Hiram Barrios escribe una breve historia del aforismo mexicano, para referirse luego al contenido de la antología misma.

HB dice que su meta era dar un panorama representativo de 100 aforistas mexicanos. Que la antología cubre del año 1869 al año 2014.


Y habla también de los textos que no utilizó para su antología: los aforismos especializados (Medicina y otras disciplinas); los párrafos largos de pensamiento (sólo aforismos de entre 8 y 30 palabras); las citas entresacadas por terceros; las frases célebres que no fueron originalmente creadas como aforismos; y la poesía aforística (aunque incluye ejemplos de ello en su Lapidario).


La antología se divide en seis secciones: Los aforistas del siglo XIX. Los de inicios del siglo XX. Los del medio siglo. Los de la diáspora y el exilio español. Los del fin de siglo XX. Y los del nuevo milenio. División que recuerda al esquema cultural propuesto por Enrique Krauze.


A continuación, un breve muestrario de la antología de HB (la división temática es mía):


DEL AFORISMO

‣ Edmundo O’Gorman: ‘El aforismo ajeno es un reto al ingenio propio.’

‣ Raúl Aceves: ‘El aforismo es un género breve, pero no menor.’


DE LIBROS

‣ Ari Volovich: ‘Un buen libro es aquel que te suelta sólo después de haber acabado contigo.’

‣ Anna Kullick Lackner: ‘Es tan corta la vida y tan grandes las bibliotecas…’


DE LA SOLEDAD

‣ José Bergamín: ‘Por qué no morir solo, como un perro, cuando solo, como un perro, se ha vivido?’

‣ Piolo Juvera: ‘A veces te toca enfrentar a la soledad a ti solo.’


DEL PASADO

‣ Francisco León González: ‘Cualquier momento es bueno para llorar sobre el cadáver que llevamos dentro.’

‣ Merlina Acevedo: ‘Los recuerdos más claros son los inventados.’


DE CIERTAS PERSONAS

‣ Fernando Swain: ‘Algunas parejas llegan a ser felices; otras, simplemente se casan.’

‣ Luis Ignacio Helguera: ‘Hay personas que hay que ver muy ocasionalmente. Con una vez en la vida basta y sobra.’


DE LA CONDUCTA PERSONAL

‣ Nikito Nipongo: ‘Nada endulza tanto la boca como decirle al prójimo una verdad amarga.’

‣ José Gaos: ‘Hay que consentir en hacer alguna que otra locura, pero con la condición de no tomarla demasiado en serio.’

‣ Augusto Monterroso, ‘Carne y espíritu’: ‘Es cierto, la carne es débil; pero no seamos hipócritas: el espíritu lo es mucho más.’

‣ Luis Alberto Ayala Blanco: ‘La libertad radica en saber a quién obedecer.’


Lapidario es una antología parteaguas: antes de este trabajo, al aforismo se le veía como un ejercicio inferior al trabajo poético o a la microficción. Gracias a Hiram Barrios y a maestros como Javier Perucho, al aforismo se le comienza a leer como un género de larga tradición literaria, género que permaneció invisible ante los ojos acostumbrados a la literatura maximalista (novelas largas, poemarios de ‘largo aliento’, etcétera) y que ahora, en un cambio de paradigma, el aforismo regresa invicto a la gran familia de la literatura brevísima. Bien.


Addenda: Lapidario puede leerse completo en Internet.


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